vermut en el bar

Somos muchos, muchísimos, a los que nos encanta el vermut: tomarlo fresquito en el bar, en casa, con amigos, por la mañana o por la tarde, cualquier día de la semana… ¿verdad? ¿Pero alguna vez os habéis preguntado por qué exactamente nos gusta tanto el vermut? Pues aquí tenéis 5 motivos interesantes para convenceros y, de paso, que lo améis aún más 😉

  • ABRE EL APETITO. Al ser una bebida que mezcla vino con ciertas especias, plantas y frutas ayuda a abrir el apetito, por eso es ideal para antes de las comidas y se suele tomar a la hora del aperitivo, que por algo también se le llama ‘hora del vermut’

 

  • EL PRECIO. Sí, no nos engañemos, el vermut también nos gusta porque, normalmente, es una bebida barata. De hecho, por algo se puso de moda en plena crisis económica, momento que también propició que el ocio diurno adquiriera más peso que el nocturno.

 

  • PROPIEDADES BENEFICIOSAS. Además de aperitivo, el vermut es digestivo, ¡ojo! siempre que no nos pasemos, que estamos hablando de una bebida especialmente alcohólica (el vermut tiene entre 14 y 16 grados). Tiene, además, propiedades antioxidantes, lo que ayuda a prevenir enfermedades del corazón y regula el colesterol bueno. Y para más inri, libera endorfinas en nuestro cerebro, lo que nos aporta placer.

 

  • VARIEDADES. Históricamente, el vermut ha contado con 3 variedades: rojo, blanco y extra dry (para coctelería), pero el auge de esta bebida ha provocado que, además de aparecer centenares de marcas nuevas, haya surgido una corriente de vermuts novedosos y/o experimentales, lo que amplía el abanico de posibilidades a la hora de escoger uno que nos apetezca más o menos.
    Como ejemplos, tenemos el vermut blanco de Petroni, que usa pimientos del Padrón; el Rojo Fusión de Miró, que tiene un regusto a aceitunas arbequinas gracias a una doble maceración; los de mango y naranja de Vermut Atxa; el que lleva sidra como Alma de Trabanco; la crema de vermut de Txurrut
    Vadevermut | crema de vermut txurrut

 

  • EL AJENJO. En Europa, hay una normativa y una fórmula claras que se necesitan cumplir para que a un vermut se le pueda llamar vermut y una de las condiciones es que ha de llevar ajenjo sí o sí. Para entender qué tiene que ver el ajenjo con que nos guste el vermut os comento que esta planta medicinal proviene de la familia de la Artemisia y en latín se denomina “Artemisia absinthium“. Pues sí, la famosa bebida de los artistas que se prohibió a principios del siglo XX se llama Absenta porque usa ajenjo en su elaboración y todos conocemos la leyenda que corre alrededor de esta bebida ¿verdad? Como bien nos cuenta el gurú del vermut Manel Marquès, el vermut provoca en nosotros un estado de felicidad curioso e interesante 😉

Así que ya sabéis, sea por uno o varios de estos motivos o por otros que tengáis, disfrutad del vermut ahora y siempre. 😉

¡Salud y vermú!
Salut i vermut!

 

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